¿El café engorda? Toda la verdad sobre su papel en la dieta

El café engorda: ¿mito o realidad?

El café es para muchas personas una rutina diaria indispensable, una pausa para relajarse o un aliado para mantenerse activo durante el día. Sin embargo, su popularidad también va acompañada de ciertos mitos, y uno de los más frecuentes es la cuestión de si el café engorda. En este post vamos a aclarar la duda y a explicarte de forma clara, y tomando estudios rigurosos de referencia, cómo influye el café en el peso corporal, su impacto en el metabolismo y qué aspectos debemos tener en cuenta si estamos cuidando nuestra alimentación.

¿Hay algún café sin calorías?

El café sólo es prácticamente acalórico, ya que cuenta con un mínimo de calorías. Cuando hablamos de café solo, lógicamente nos referimos al café preparado sin leche, azúcar ni ningún tipo de añadido. Esta preparación contiene un aporte calórico prácticamente nulo. Una taza de café negro aporta entre 1 y 3 kilocalorías, lo que es irrelevante en el contexto de una dieta normal.


Además, el café no sólo es bajo en calorías, sino que también es una fuente de antioxidantes, unos compuestos naturales que ayudan a combatir el daño celular, causante de muchas dolencias asociadas con el envejecimiento. Esto lo convierte en una bebida con potenciales beneficios para la salud cuando se consume con moderación.

Se considera un consumo moderado de café entre 2 y 3 tazas diarias, aunque esto puede variar según la tolerancia individual a la cafeína. Más allá de las calorías, es importante tener en cuenta que un exceso de café puede interferir con el sueño o aumentar la ansiedad en personas sensibles.

El verdadero problema es lo que añadimos al café


El café solo no engorda, pero la situación cambia cuando se le añaden ingredientes. Azúcar, leche entera, crema, siropes saborizados o nata pueden aumentar de forma significativa las calorías de una simple taza.

Veamos algunos ejemplos prácticos:
  • Una cucharadita de azúcar: +16 kcal
  • 100 ml de leche entera: +61 kcal
  • Siropes de sabores (vainilla, caramelo): +20–30 kcal por porción
  • Nata montada: +70 kcal por dos cucharadas

Si tomas un café con leche y dos cucharaditas de azúcar, puedes estar añadiendo fácilmente entre 80 y 100 kcal a tu consumo diario. Esto no es un problema en sí mismo si se hace de forma aislada, pero si repites esta bebida varias veces al día y lo sumas a una alimentación excesivamente calórica y un bajo nivel de actividad física, el impacto energético empieza a notarse.

Por otro lado, las versiones comerciales de café en sus diferentes formatos, como capuchino, latte o frappuccino, pueden llegar a contener entre 150 y 400 kcal por unidad, lo que equivale a una merienda completa. Por eso es clave tener en cuenta no solo que tomas café, sino cómo lo tomas.

¿Cómo actúa la cafeína en el metabolismo?


Un aspecto interesante del café desde el punto de vista científico es la acción de la cafeína en el cuerpo. La cafeína es un estimulante natural que actúa sobre el sistema nervioso central y genera varios efectos metabólicos. Primero, puede aumentar la tasa metabólica basal, es decir, las calorías que el cuerpo quema en reposo. Esto se debe a que la cafeína favorece la liberación de ciertas hormonas como la adrenalina y la noradrenalina, que activan la utilización de grasas como fuente de energía.

Además, puede estimular la lipólisis, el proceso mediante el cual se movilizan las grasas almacenadas para ser usadas como combustible, sobre todo cuando realizas alguna actividad física.

Por otra parte, muchas personas notan que la cafeína mejora el rendimiento durante el ejercicio, lo que también contribuye a una mayor quema de calorías y una mejor composición corporal a largo plazo.

En este sentido te recomendamos tomar un buen café de origen, para aprovechar todos sus beneficios.

Eso sí, no todas las personas responden igual: algunas desarrollan tolerancia a la cafeína con el tiempo, y otras son más sensibles a sus efectos. La genética, la cantidad de café consumida y el momento del día influyen en cómo actúa en cada caso.

¿El café engorda o te ayuda a controlar el peso?


En ciertos contextos, el café puede ser un aliado para el control de peso. Por ejemplo, al aumentar la sensación de alerta y energía, ayuda a estar más activo durante el día, y eso influye en el gasto calórico total. El café también puede eliminar la sensación de hambre, evitando que piques entre horas.

No obstante, el café no es un producto “milagro” ni un producto "adelgazante" por sí mismo. Únicamente en el contexto de una alimentación equilibrada y adaptada a determinados fines, como perder peso, mantenerte o mejorar tu masa muscular, el café puede llegar a tener un papel beneficioso.

Como ves, el café es una bebida prácticamente acalórica, que no interfiere en tus objetivos nutricionales si estás siguiendo una dieta hipocalórica o quieres mantener el consumo calórico a raya. Si no le añades aditivos, como leche o endulzantes, ni lo usas para sustituir alimentos esenciales, puede perfectamente formar parte de una alimentación equilibrada.


Ahora que ya sabes toda la verdad sobre si el café engorda, cuéntanos: ¿Cómo tomas tu café? ¿Sueles añadirle algo o prefieres disfrutarlo solo? Escribe, si lo deseas, en comentarios. Nos encantará conocer tus costumbres cafeteras.