Para muchas personas, el café es un pequeño ritual diario. Forma parte del despertar, de la pausa a media mañana o del descanso después de comer, y la idea de eliminarlo puede resultar frustrante. La buena noticia es que no es necesario renunciar al café si tienes el colesterol alto, aunque sí entender cómo influye en los lípidos la forma de prepararlo. Cuando se habla de café y colesterol, el factor que más importa no es el café en sí, siempre que hablemos de un café de calidad, sino el método de preparación. Como tienda de café, esto nos interesa, así es que aquí te mostramos lo que hemos averiguado de la mano de la evidencia científica...
¿El café aumenta el colesterol?
El café es una bebida compleja desde el punto de vista estrictamente químico. Entre sus muchos compuestos naturales, hay dos que han sido estudiados especialmente, el cafestol y el kahweol. Son sustancias presentes en los aceites naturales del café, que sí pueden influir en los niveles de colesterol LDL (colesterol malo), cuando se consumen en cantidades elevadas.
Durante años, algunos estudios científicos observaron que ciertas formas de preparar el café podrían estar asociadas con un aumento moderado del colesterol. Por eso se centraron en lo esencial: la forma en que el café llega a la taza del consumidor. No todos los métodos de preparación permiten que estos compuestos pasen a la bebida en la misma proporción, sino que en algunos casos quedan retenidos durante el proceso de filtrado.
Por eso, cuando se analiza la relación entre café y colesterol, los especialistas suelen fijarse más en el tipo de preparación que en el simple hecho de beber café.
Qué preparación elegir para romper el vínculo de café y colesterol
Como decíamos, no todos los sistemas de preparación influyen igual en la presencia de aceites naturales del café. Algunas técnicas permiten que estas grasas pasen prácticamente intactas a la bebida, mientras que otras las reducen considerablemente.
- Café hervido. El café se mezcla directamente con el agua sin filtrado posterior (por ejemplo, en el café turco o algunos métodos tradicionales escandinavos). Al no haber filtro, los aceites naturales del café permanecen en la bebida en mayor cantidad.
- Prensa francesa. Utiliza un filtro metálico que separa el café molido del líquido, pero no retiene completamente los compuestos lipídicos. Por eso, la bebida tiene más cuerpo y textura, y deja pasar parte de esos aceites.
- Espresso. Contiene cierta cantidad de estos compuestos, pero normalmente se consume en un volumen pequeño, por lo que el impacto es menor que el de métodos en los que se beben tazas grandes de café sin filtrar.
- Café filtrado con papel. La clásica cafetera de goteo, la V60 o la Chemex usan filtros de papel que actúan como barrera natural, reteniendo buena parte de los aceites del café antes de que lleguen a la taza.
Por esta razón, los métodos para preparar café filtrado se suelen considerar los más adecuados para reducir la presencia de los compuestos que aumentan el colesterol en sangre.
Por qué el café filtrado es mejor opción
El filtro de papel modifica el perfil del café, pero también la composición final, ya que los aceites quedan atrapados en él junto con los restos de la molienda.
El resultado es una bebida más limpia, con menos sedimentos y mucho más ligera. Desde el punto de vista sensorial, estas preparaciones son también muy apreciadas por los expertos, porque permiten percibir mejor los matices aromáticos del café.
Y aquí es donde el café de origen cobra especial protagonismo, ya que en los métodos filtrados muestra de forma más clara sus notas frutales, florales o achocolatadas. En otras palabras, el café filtrado no es sólo la opción más adecuada desde el punto de vista del colesterol, sino también una de las formas más interesantes de disfrutar de un café de calidad.
Como has visto, la evidencia científica sostiene que la forma de preparar el café puede reducir la presencia de aquellos compuestos del café que modifican los lípidos en sangre. Y, por otro lado, un café de buena calidad, naturalmente dulce y suave, puede hacer que reduzcas la cantidad de azúcar o leche que añades a tu taza, ayudándote a seguir una alimentación más saludable.
Preguntas frecuentes sobre café y colesterol
¿Debo dejar de tomar café si tengo el colesterol alto?
En la mayoría de situaciones, no es necesario. Las recomendaciones actuales suelen centrarse en la calidad del café, la moderación y el método de preparación, más que en eliminar el café por completo.
El café consumido en cantidades razonables puede formar parte de un estilo de vida saludable. Y factores como la dieta global, el ejercicio físico, el peso corporal o la genética suelen tener un impacto mayor en el colesterol que una taza de buen café.
Eso sí, siempre es recomendable seguir las indicaciones médicas si existen antecedentes cardiovasculares u otras condiciones específicas que acompañen al colesterol alto en sangre.
¿Qué café es peor para el colesterol?
Las preparaciones sin filtrado son las que pueden aumentar la relación entre café y colesterol alto. Los métodos en los que el café molido entra en contacto directo con el agua sin una barrera suelen dejar pasar más aceites naturales a la bebida. Por eso se consideran menos seguros el café hervido, el café de pota o la prensa francesa (filtro metálico) que los métodos con filtro de papel.
Esto no significa que estos métodos para preparar café sean malos en términos absolutos. Sencillamente, contienen más porcentaje de las sustancias del café que pueden influir en el colesterol cuando se consumen en gran cantidad. Si te preocupan tus niveles de lípidos, prioriza los métodos filtrados para hacer café.